Falleció poeta y profesora Susana Moya

En el día de ayer, martes 2 de febrero de 2010, cerca de las 20 horas recibimos la lamentable noticia del fallecimiento de la poeta Susana Moya producto de un infarto cerebral que la mantuvo en riesgo vital por casi dos días. El Círculo Literario Carlos Mondaca Cortés hace llegar a sus familiares y amigos cercanos sus más sinceras condolencias, reconociendo en ella las características especiales de su obra poética.
Susana Moya nació en Coquimbo en mayo de 1957. Su obra apareció en la "Antología de la Poesía del Valle de Elqui" y "El Burro del Diablo" de Arturo Volantines; la "Antología Poética" de Juvenal Ayala; y, en "Poesía Chilena Contemporánea Coquimbo-La Serena" de Javier del Cerro.

Feria del Libro y la Lectura, La Serena, 2010

Así como en años anteriores, el Círculo Literario Carlos Mondaca Cortés de La Serena estará presente con su Stand de Escritores Regionales desde el 5 al 20 de febrero de 2010 en la Plaza Gabriel González V. de La Serena. Ya tienen confirmada la presencia con su obra los siguientes escritores:
  • Luis Macaya Jiménez con "La Otra Vida", poesía, 2003.
  • Gabriela Etcheverry con "Latitudes", relatos, 2007.
  • César García con "Piezas Muertas en la Galería de la Mente", novela, 2007.
  • Gabriel Canihuante M. con "Turismo en Chile: Paisajes y Culturas del pasado, presente y futuro", crónicas, 2008.
  • Bernardo Silva M. con "Mi Gorda de Merengue Lúcuma", poesía, 2008.
  • Evaristo Rivera Balmaceda con "La Cordillera Patriota", cuento histórico militar, 2009.
  • Otros por confirmar

Se espera contar con muchos más autores residentes en la región, especialmente aquellos que crecieron bajo el alero de esta gran institución literaria y otros que aunque distantes guardan un gran afecto por ella.

Para confirmar su participación como expositor de libro en el Stand del CLCMC, los interesados deben contactarse al fono 543588 o Celular 93991581 y aportar los siguientes antecedentes:

- Título del libro:
- Nombre del autor:
- Estilo literario:
- Año de la edición:
- Valor de venta:

También pueden contactarse por correo electrónico a lmacaya@hotmail.com o a cmondaca.ls@hotmail.com.

Día del Escritor

Discurso pronunciado por el Director de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), Fernando Retuert de la Torre, en representacion del Directorio, el dia 28 de Diciembre 2009, en la Cena de celebración.

Estimados amigos escritores:

Círculo Literario Carlos Roberto Mondaca Cortés
Sociedad de Escritores de Chile (SECH), Filial Gabriela Mistral

Celebrar el día de algo o alguien es agradecer su presencia entre nosotros. Es también recordar lo que aquel o aquella significan, quizás con la esperanza que los celebrantes veamos incrementado nuestro bienestar y proyección, a través de su legado .

Alguien quiso un día celebrar el día del escritor.

En Argentina el festejo ocurre un día de junio, en honor de un poeta local. En Venezuela, se festeja otra fecha, recordando a don Andrés Bello, preclaro intelectual que habitó fértilmente entre los chilenos durante los comienzos de la Patria. En Chile… un 28 de Diciembre, día de los Santos Inocentes… ¿Coincidencia o Metáfora?

No estoy seguro si al pensar en esta celebración, se quiso destacar jubilosamente la actividad escritural como una de las más meritorias y honrosas creaciones para la sociedad y sus individuos.

No estoy seguro de esto, pues, quien escribe, lo hace muchas veces en tal estado de silencio y aislamiento de sus congéneres, que bien puede este hombre escribiente, estar dando cuenta de sus íntimas fantasías, angustias o esperanzas, sin esperar recompensa ni dejar eco alguno sobre sus semejantes.

Lo cierto es que este trabajo regala las huellas -a veces gigantescas- de un hombre capaz de expresar en palabras su creación, su forma de sentir o las bases para que otros continúen desarrollando una o más líneas de trabajo en beneficio de la comunidad y de cada uno de sus componentes.

¿Podría de ser llamada literatura, la carta de un suicida?

Respondo, con cierta seguridad, que sí. Siempre y cuando lo que haya dejado estampado en el papel que hubo de acoger sus lágrimas y sus letras contenga la fuerza, la pasión o el fiel retrato de un ser verídico, dotado de mente y alma o para decirlo de otra forma, de pensamiento y emoción que lo haga reconocible como uno más de ese gran cuerpo de infinitos sentires, que la humanidad va construyendo sobre la tierra.

Es decir, se reconozca en aquel, no a un ser alienado, separado sin remedio, del devenir de nuestra historia, sino a un hermano que optó por detener anticipadamente su aventura de vivir, por razones que seamos capaces de entender o al menos sentir.

Hay quienes han hecho de su decir, una creación de suficiente grandeza para ser reconocida como obra de arte, sea por su universalidad o por un profundo remecer de emoción e intelecto.

Muchos más - la mayoría- son o somos artesanos de la palabra. Amamos esta actividad, y soñamos con universos fantásticos. Aspiramos a albergar con propiedad el hálito emanado de otros espíritus, dejando que éste viva de tal forma dentro del propio, que al final, sean uno solo, escritor y lector.

Desearíamos también hermanar con nosotros a muchos seres, sabiendo construir huellas escriturales suficientemente nutritivas como para que sean tomadas con interés y cariño por uno y ojalá muchos lectores.

Transitar los senderos que permiten una actividad como la del escritor, suele presentar incomodidades, asperezas, desencuentros y reyertas, que desalientan a muchos interesados en ejercer el antiguo oficio.

La palabra es atacada por la degradación del lenguaje desde quienes son incapaces de –siquiera- sospechar la grandeza de esta expresión. Es prostituida por los mercaderes del negocio rápido y cuantioso.

Los escritores deben aprender a convivir con sus iguales, entre veleidades, egolatrías y envidias soterradas.

Tal vez por todas esas razones valga la pena celebrar.

Celebrar que los escritores sobrevivan entre enemigos que no le desean precisamente lo mejor.

Celebrar porque los escritores, sea como sea … y aún cuando cubiertos de heridas, sean capaces de juntarse para alentar sueños y alzar una copa con sus pares, para continuar una vez más .

Celebrar, por continuar respirando ideales y pariendo palabras que se unen al gran tejido de mensajes hilados por espíritus fecundos, y que tiene la virtud y capacidad de sostener nuestras fragilidades y fortalezas.

¡! SALUD a todos !!

Fernando Retuert de la Torre
Director
Sociedad de Escritores de Chile (SEC) Filial Gabriela Mistral
Miembro del Círculo Carlos Mondaca

La importancia de una Sede o Local

Nuestra institución, que tiene más de 56 años de existencia, fundada en La Serena el 13 de agosto de 1953, no ha tenido la fortuna dentro de su gestión de alcanzar el gran sueño de toda organización: contar con una Sede o Local de funcionamiento propio. Este Círculo Literario, que fue capaz de organizar y otorgar el Premio Regional de Literatura a prestigiosos escritores locales y nacionales, concretar la ansiada Plaza de los Poetas, merecer el reconocimiento a su labor cultural otorgándosele la "Medalla de la Ciudad", no tiene local propio de funcionamiento.

El año 2003, gran parte de esos sueños fueron truncados, todo el trabajo realizado y logros obtenidos fueron convertidos en cenizas tras el incendio de la Casa del Vecino Serenense, local donde funcionaba el Círculo Carlos Mondaca Cortés. Con esto, gran parte de la identidad, actividades y propósitos quedaron sujetos a parcialidades o dependencias externas. Es como vivir en casa ajena o arrendada, sujetos a espacios y tiempos que impiden planificación y autonomía. Cuando no se tiene lo propio las iniciativas se apagan, los compromisos se diluyen, no existe ánimo de proyectarse hacia el futuro.

Lo que ocurre cuando no se tiene un local propio:"En nuestro caso, debemos cargar nuestra documentación de arriba a abajo, lo que no se trajo a una reunión queda pendiente quizás hasta cuando. Si queremos llenar un papel, no tenemos siquiera una máquina mecánica con la que presentar un papel decente".

A esta altura del llanto muchos dirán que "hay que moverse" ¿quién? ¡ustedes por supuesto! dirán. Si es muy fácil. Entonces, en ese punto se nos ocurre llamar a terreno a quienes promueven el "trámite fácil" y ¡Oh!¡desaparecen!

Conclusión: Sacrificio de unos pocos y... gloria de muchos. ¡Pamplinas! Esfuerzo de algunos, y bien por ellos si alcanzan sus frutos.
Las tomas de terreno, las casas de los okupas, los edificios de no sé quién, que luego son públicos, los otros de un dos por tres muy luego son del Arzobispado, terrenos que pronto son vendidos o convertidos en lucrativas playas de estacionamiento... ¡Que raro, nosotros no! ¿Porque somos personas jurídicas "no políticas, no religiosas"...? ¡Por ahí va la cosa!

¿Y por qué no nos tapan la boca?

Con la Sede propia seríamos el doble o el triple de socios, haríamos actividades 4 veces al mes, podríamos tener nuestra biblioteca y archivo de documentos. Podríamos recibir a nuestros invitados y autoridades. Promoveríamos la cultura en nuestra casa y fuera de ella. Y postularíamos nuestros proyectos culturales citando dirección propia, donde estarían los bienes adquiridos, nuestro patrimonio a la vista de todos.

¡Qué orgullo contar con Sede propia!
¡Una casa grande donde acoger este loco mundo de la Cultura!
¡Un sueño loco de alto vuelo!



Actividad realizada en el desaparecido local de la Casa del Vecino Serenense. En la foto, declama la socia Lucy Funes Ubilla.

Presentación de Libro

Evaristo Rivera Balmaceda nos presenta su ´cuento histórico militar sobre la Formación del Ejercito Libertador y el Cruce de Los Andes. Evaristo Rivera, de origen antofagastino, donde participó en el Círculo Manuel Durán Díaz, se trasladó a la Región de Coquimbo íntegrando el Taller Elquialmar de Vicuña. Actualmente se encuentra radicado en la ciudad de La Serena donde participa activamente en el Círculo Adulto Mayor "Amaya" y en el Círculo Literario Carlos Mondaca Cortés.

Mensajes

Publicado en el diario El Día, 22 de octubre de 2006
por Fernando Moraga Acevedo

Nos informamos de que un mensaje puesto dentro de una botella arrojada al mar frente a las costas de Escocia y con aspiraciones de que llegase a Escandinavia, fue rescatado 47 días más tarde en Nueva Zelanda, lo que equivale a una casi vuelta al mundo.

Todo puede ocurrir, sostenía el poeta Raúl Correa Ramírez cuando en parecido trámite lanzaba botellas con sus versos en la costa de nuestra bahía, más algunas arengas para que pendolistas e ilusos se contagiasen con su convocatoria de integrarse en una cofradía de poetas navegantes que procuraba agrupar en una Nao de Coquimbo, tomando como modelo lo conseguido en su tiempo por Salvador Reyes, en Valparaíso.

Nunca supimos que alguno de sus envases diera alguna luz desde playas ecuatoriales, mexicanas o californianas. Pensábamos entonces que la densidad de los escritos las llevaron hasta el fondo de la Punta de Teatinos, impidiendo que la corriente de Humboldt y la del Trópico, al igual que la Kon Tiki, las derivara hasta algún atolón de la Oceanía, incluso Muroroa, a la que cantó antes de que su coralina hechura fuera destruida por los ensayos atómicos franceses.

O, a lo mejor, pues no tendría por qué no serlo, como le ocurrió a él, se resistían a dejar esta ciudad encantada donde encontró una razón de amor para un soneto que debería lucir en la ventana del alma de todo serenense querendón de su terruño: “Enamorado estoy de tu sonrisa que tras el sol revive las montañas cuando vistes de luz a las ventanas y caminas la vida tan sin prisa. Enamorado estoy porque la brisa me trae tu sonido en las campanas, recorre tus cabellos y mis canas al ritmo de tu llanto y de tu risa. Si palpo tus colinas de mujer, lo digo sin que nadie me lo exija; entero tiemblo de pasión terrena. Y al suspirar en cada amanecer eres abuela, madre, esposa e hija, razón de amor, ciudad de La Serena.

Nunca encontró tripulantes para su mítica nave. Sus convocatorias sólo contaban con la comprensión amable de Maranda y uno que otro condestable que ayudan a inflarle las velas de su imaginación para que optase por salir a regalar versos por las calles, que transportaba en una bolsa de compras, tocado, ora con un pajizo blanco que le daba razones para contar sus aventuras de sembrador de cebollas en Elqui con lo cual logró financiar sus publicaciones; o un boina que le motivaba para hablar de la Mistral y sus ancestros vascos.

La botella y su viaje dan motivo para pedir a nuestros poetas más jóvenes no olvidar a Correa. No en vano fue Premio Regional de Literatura cuando dicha mención equivalía a un Nacional, apenas un poco más menudo.

Poetas hurgando en la palabra

El día viernes 30 de noviembre 2009, en el Galpón Cultural de la Universidad Católica del Norte, Campus Guayacán, se presentó el Círculo Literario Carlos Mondaca Cortés, representado por sus socios y socias Carmen Clavijo Morales, Ernesto Meléndez Mohr, Norma Portilla Alarcón, Lucy Funes Ubilla y Luis Macaya Jiménez. En la ocasión se presentó una muestra de prosa poética, poesía y declamación. La actividad contó además con presentaciones musicales y folklóricas a cargo de alumnos de distintas instituciones de educación superior.
El CLCMC agradeció la invitación y la oportunidad de mostrar a la comunidad universitaria y público asistente la labor literaria realizada por la institución.